Un estudio realizado en Inglaterra comprobó que el ejercicio aeróbico resulta más efectivo a la hora de disminuir el hambre que los ejercicios anaeróbicos.“Este tipo de investigaciones puede ayudar a diseñar mejores estrategias físicas para que las personas logren controlar su peso”, afirma el doctor David Stensel, de
El especialista explica que hay diversas hormonas encargadas de regular el apetito, pero en este estudio los profesionales trabajaron sobre dos de las principales: la grelina y el péptido YY, cuyas funciones son estimular y suprimir la sensación de hambre.
Para realizar este experimento se trabajó con 11 estudiantes universitarios varones, que realizaron 3 sesiones de diversos tipos de ejercicios físicos, de 8 horas de duración cada una. En una corrieron por un periodo de una hora, y luego descansaron siete; en la otra sesión realizaron 90 minutos de levantamiento de pesas y el resto del tiempo descansaron; y en la tercera directamente no hicieron ejercicio físico.
Al principio, durante y al final de cada uno de los eventos se registró la sensación de apetito de todos, por medio de un completo cuestionario y se les dio diversos tipos de alimentos en dos oportunidades durante los días del experimento. Pero el punto clave fue medir la concentración de estas hormonas en el metabolismo en diversos momentos a lo largo del estudio.
Lo que se encontró fue que las sesiones de ejercicios aeróbicos, como el trote, causaban un aumento en la hormona responsable de controlar el apetito y una disminución en la encargada de estimularlo. En cambio, los ejercicios anaeróbicos, generaban resultados mixtos y, en concreto, menos eficientes a la hora de dar resultados.
Los especialistas concluyen que si bien ambos tipos de ejercicios logran disminuir la sensación de apetito, la actividad aeróbica genera un mayor grado de supresión del hambre en el corto plazo (alrededor de dos horas).
Fuente: Revista Mercado Fitness (Abril)