La actividad física favorece, en el caso de la salud intestinal, las contracciones intestinales que mueven el contenido del intestino hacia el recto para su evacuación. El movimiento que provoca el ejercicio complementa los movimientos peristálticos de los intestinos y ayuda a dar fluidez al tránsito intestinal.
Los especialistas recomiendan cualquier ejercicio que sea aeróbico, mantenido en el tiempo y con movimientos repetitivos como caminar, correr, nadar, andar en bicicleta. También son de ayuda los ejercicios que trabajan la zona abdominal pudiendo ser operaciones sencillas a realizarse en cualquier lugar y por cualquier persona.
En el caso de los adultos las prácticas habituales como andar o los deportes sociales como el golf o el tenis ayudan a los problemas intestinales. Después de la jubilación, mucha gente encuentra dificultad en mantenerse activo y realizar ejercicio de una manera regular. Caminar y nadar son dos formas de realizar ejercicio de una manera suave.Fuente: mercadofitness.com.ar