Por cada 5000 calorías que se ingieran por encima de las que se gasten en la actividad cotidiana, un adulto aumentará un kilo, así que este "arquero", que es el que arma el menú de cada celebración, cumplirá un rol fundamental.
Para Katz, la persona que prepare el menú deberá tener en cuenta que los humanos, por naturaleza, son "completadores" (comerán todo lo que haya delante de sus ojos) y "oportunistas" (agotarán todas las opciones de platos posibles). Por esto, será clave servir porciones pequeñas y tratar de que la variedad de platos no sea demasiada.
Un buen consejo es elegir uno o dos cortes de carnes no demasiado grasosas y acompañarlas con una buena variedad de ensaladas (preferentemente verdes), para evitar la sumatoria calórica de la combinación entre el vitel toné, la pavita, el lechón, la ensalada rusa y el pionono.
Fuente: lanacion.com