jueves, 1 de septiembre de 2011

EL PORQUÉ DE LA INGESTA DE AGUA


En primer lugar el agua suprime el apetito y ayuda al cuerpo a metabolizar la grasa acumulada. Los estudios recientes demuestran que al ingerir menos agua los depósitos de grasa aumentan, mientras que al beber más agua aquellos se reducen. Esto sucede porque los riñones no pueden funcionar debidamente sin suficiente agua. Cuando no trabajan con eficiencia, parte de su tarea pasa al hígado. Una de las funciones del hígado es metabolizar la grasa y convertirla en energía para que el cuerpo pueda usarla fácilmente, pero si el hígado tiene que hacer parte del trabajo de los riñones, no puede hacer su trabajo con eficacia. Como resultado metaboliza menos grasa.

¿Cómo combatir la retención de líquidos? ¡BEBIENDO SUFICIENTE AGUA!

Cuando el organismo recibe poco agua, interpreta esa señal como una amenaza contra su superviviencia y trata de retener hasta la última gota. Los diuréticos sólo ofrecen una solución temporalmente, porque al obligar al cuerpo a expulsar el agua retenida, también lo hace sentirse amenazado, cosa que lo insta a reponer toda el agua perdida lo antes posible. La mejor forma de solucionar el problema es dándole al cuerpo mucho agua. Sólo así eliminará el agua retenida, si usted padece de este mal, tal vez el culpable sea el exceso de sal en su dieta. El cuerpo sólo tolera cierta cantidad de sodio. ¿Cómo deshacerse del sodio? ¡BEBIENDO MÁS AGUA!,  al pasar por los riñones se llevará consigo el exceso de sal.


Otra función importante de este líquido milagroso es que ayuda al cuerpo a eliminar toxinas. Cuando uno está perdiendo peso el organismo tiene que deshacerse de toda esa grasa metabolizada, el agua interpreta un papel clave en este proceso.

¿Cuánta agua es suficiente ingerir? Una persona de tamaño y peso normal necesita 2 litros de agua diariamente. Si la persona tiene problemas de sobrepeso debe consumir por lo menos 1 litro más. Las personas que hacen mucho ejercicio también necesitan de esa dosis extra de agua, así como las que viven en un clima seco y caliente.

El organismo asimila el agua fría con más facilidad que el agua a temperatura ambiental o caliente. Para que el cuerpo utilice el agua lo más eficientemente posible, le sugerimos que la ingiera helada o fría y regularla durante todo el día.

¿Qué sucede si uno deja de tomar suficiente agua? Los fluidos corporales perderán el equilibrio que habían logrado, comenzaremos a retener agua, grasas, toxinas y aumentaremos de peso.